lunes, 26 de mayo de 2008

Análisis de textos literarios (2)


Estructura

Estructura en general

A lo largo de la historia humana se han repetido cerca de 31 temas artísticos. La habilidad del escritor descansa más en la novedosa forma de presentación que en la variedad del asunto. A partir del boom latinoamericano, cuando sus integrante se inspiraron en los grandes narradores ingleses y norteamericanos, la estructura cobró importancia especial en la narrativa. A los modernos les importa mucho lo que cuentan; pero también les interesa la forma en que organizan los elementos de la narración.
Los escritores, apoyados en la libre rectoría de su universo respetarán el orden preestablecido de los elementos estructurales conocidos como planteamiento, nudo, clímax, desenlace o los modificarán, aumentando o eliminando párrafos según las necesidades de su historia. Tomemos como ejemplo una de las fábulas del guatemalteco Augusto Monterroso titulada "El paraíso imperfecto", donde el planteamiento y el nudo se han eliminado:

- Es cierto -dijo mecánicamente el hombre, sin quitar la vista de las llamas que ardían en la chimenea aquella noche de invierno--; en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros; lo único malo de irse al Cielo es que allí el cielo no se ve.
Definiciones:
Planteamiento: Se llama también "exposición". Con él se conoce la situación general en que se dará el suceso central y la caracterización de los participantes; aquí se esboza el problema con los respectivos presupuestos de la acción. Son los datos necesarios para entender la acción de la obra; por ejemplo, la descripción del ambiente, una explicación de la circunstancia inicial, la relación entre los personajes, el tiempo y el lugar.
Nudo: En esta etapa se entrecruzan los hilos de las historias de los personajes, complicando una situación problemática. Puede ser una acción, una decisión o la revelación de algo que cambia la dirección de la obra.
Clímax: Es el momento culminante, el resultado del nudo. Es el momento de máxima tensión entre fuerzas. Generalmente una de estas fuerzas es el hombre, la otra parte puede ser la naturaleza, lo sobrenatural, otros hombres o el yo interno.
Desenlance: Se pone fin al conflicto, casi siempre restituyendo el equilibrio de la situación. Es la parte que presenta las consecuencias finales del clímax.
Angulos de presentación

Dentro del universo de la historia el escritor tiene la posibilidad de presentarla desde distintos ángulos; los más conocidos son el narrador omnisciente y el narrador desde un punto de vista en primera persona.
El narrador omnisciente se coloca en un mirador alto y desde allí conoce todos los acontecimientos que ocurren en la historia. Sabe lo pasado y lo porvenir. Es una especie de entidad divina que puede ver y oír a los personajes y por eso se entera de lo que sienten y piensan. El brasileño Joaquín María Machado de Asís escribió una historia titulada Entre Santos. En esta historia el párroco de una iglesia observa cómo, por las noches, los santos de su iglesia bajan de sus peanas y se sientan a conversar acerca de los fieles que los visitaron durante el día. Una de tales veces, San Francisco de Sales cuenta lo ocurrido a un usurero llamado como él. Esta manera de explicar los hechos es la técnica que se ha denominado como narrador omnisciente.

-- Rezó, y yo veía su pobre alma, en que la esperanza se trocaba en certeza intuitiva. Dios tenía forzosamente que salvar a la doliente ante mi intercesión, y yo había de interceder; así pensaba mientras rezaba. Y luego siguió hablando, para confesar que ninguna otra mano que la del Señor podía atajar el golpe. Su mujer iba a morir... iba a morir... a morir. Y repetía la palabra sin salir de ella. Cuando fue a formular la promesa no podía: no hallaba vocablos, ni siquiera aproximados, por la falta de costumbre que de dar tenía. Al fin salió la petición: su mujer se moría y me rogaba que intercediese por su salvación; pero la promesa no salía, pues desde que su boca iba a pronunciar la primera palabra, la garra de la avaricia se lo impedía. Que la salvase... que intercediese por ella. Ante los ojos tenía la pierna de cera y la moneda que le iba a costar. Luego no vio la pierna, sino sólo la moneda de oro puro, mejor que los dos candelabros de mi altar, que no son sino dorados. Adonde quiera que se volviese la veía girando en torno suyo, y con los ojos la palpaba, recibiendo la sensación fría del metal y hasta dándose cuenta del relieve del cuño. Era la misma; la vieja amiga de sus años, compañera suya día y noche.
La súplica de sus ojos era ahora más intensa, y puramente voluntaria; los vi alargarse hacia mí; lleno de contrición, humillación y desamparo. Y su boca decía palabras sueltas --Dios, ángeles del Señor, llagas benditas--, palabras lacrimosas y trémulas, como para pintar con ellas la sinceridad de su fe y la inmensidad de su dolor. Lo único que no salía era la promesa de la pierna. A veces, ante el horror que le causaba la idea de la muerte de su mujer, temblaba y estaba a punto de formularla, pero la moneda de oro se interceptaba, hundiéndola en su corazón.
En la actualidad se usa mucho la técnica del narrador que trabaja desde un punto de vista. Aquí, el narrador, que vive en el universo interno de la obra, ignora lo que sienten y piensan los personajes; puede deducir, por sus actuaciones, que asumirán cierta conducta, pero sabe tanto como el lector de lo que sucederá en la historia.
El escritor que usa esta técnica "involucra" al lector porque lo obliga a penetrar en el universo interno y, al mismo tiempo, como le presenta las cosas desde diferentes ángulos, todos parciales, le da libertad para que construya su propio enfoque. Esta técnica, que no es nueva, sino reutilizada, fue manejada por Edgar Allan Poe en el siglo pasado. La adoptó de la antigua "novela gótica" al cuento corto. A partir de entonces se usa preferentemente en las historias de suspenso, de espantos, de terror y policiacas.
El mexicano Vicente Leñero creó un cuento llamado "¿Quién mató a Agatha Christie?", en él actúan protagonistas de las novela de la autora, juntamente con parientes y amigos de ella. He aquí un fragmento de la historia donde nadie sabe con certeza lo que habrá de pasar:
Cuando al fin Poirot accedió a hablar sobre la escritora, ambos amigos se encontraban sentados a la mesa del comedor bebiendo sendas tazas de un chocolate espeso que el propio detective había preparado en menos de siete minutos.
-- ¿Y qué hay del libro sobre miss Marple? --preguntó repentinamente Poirot.
-- También lo tiene el editor, pero aún no entra en prensas. Y según me informó David Holloway, el del Daily Telegraph, la anciana está dudando en publicarlo. Teme que miss Marple cumpla sus amenazas.
-- Maldita solterona --exclamó Poirot golpeando la servilleta contra la mesa y haciendo que Japp, sorprendido, derramara el chocolate. Era natural el sobresalto: el inspector nunca había oído a su amigo referirse a miss Marple en tales términos; sabía que la odiaba, lógicamente, por celos profesionales, porque Agatha Christie solía desplazarlo desde sus novelas para hacer intervenir a la gruñona y sagaz viejecita en quien los críticos habían visto un desdoblamiento de la propia autora, y aunque Poirot era y seguiría siendo el personaje más importante de la obra de Christie, la complejidad de los casos encomendados a miss Marple, y la brillantez con que los había resuelto, estaban acrecentando en los últimos años la fama de la solterona en demérito de la de Poirot. Todo eso lo sabía Japp, pero nunca imaginó que su amigo, contratriando su natural circunspección, se atreviese a manifestarlo abiertamente.
Lo hizo ante Japp: primero con esa exclamación y luego a lo largo de una perorata en la que Poirot censuró los procedimientos ridículos de miss Marple y la injusticia que la autora cometía al decidir dar muerte a él, al famoso Hércules Poirot, en esa novelucha titulada Telón.
-- Pero recuerde también que decidió matar a miss Marple -- atemperó el inspector Japp--. Al menos el fallo resulta así equitativo.
-- Con la diferencia de que Telón estará en las librerías dentro de dos semanas, como usted mismo lo ha dicho, y de que quizá nunca se publique El canto del cisne de miss Marple.
-- Si no se publica será sólo porque miss Marple amenazó con matar a dame Christie --dijo Japp.
-- Esa es la trampa --replicó Poirot.
Un largo silencio invadió a los dos amigos. Japp buscó en los ojos de Poirot una pista que lo llevara hasta sus pensamientos, pero el detective rehuyó discretamente la mirada, al tiempo que se levantó de la mesa para ir en busca de un paquete de sus queridos cigarrillos rusos. Ofreció uno a Japp, que el inspector rechazó cortésmente con un ademán, y tras de encender y dar una larga fumada al que se llevó a los labios, Poirot rompió el silencio.
-- La muerte de un personaje de novela es siempre relativa --rezonó tranquilo--. Muere cada vez que el lector cierra el libro y vive cada vez que lo abre.
-- Pero eso no disculpa a dame Christie a perpetrar un acto criminal tal alevoso como éste --interrumpió Japp.
-- La muerte de los humanos, en cambio --continuó Poirot como si no hubiera escuchado al inspector--, es real, definitiva. Cuando mueren, ya sean víctimas de una enfermedad o de un crimen, mueren para siempre, sin remedio. Por eso temen tanto al final y por eso cualquier amenaza en ese sentido los lleva a cometer barbaridades, a renunciar incluso a sus propias convicciones y querencias.
-- ¿Se refiere usted a las amenazas de miss Marple contra dame Christie? --preguntó Japp.
-- Hablo en general --dijo Poirot y dio una larga fumada a su cigarrillo ruso.
Tiempo
En la narrativa tradicional el relato se ceñía al tiempo cronológico a fin de que lo sucedido transcurriera como si fuera algo apegado a la vida real; sin embargo, poco a poco se fueron modificando las historias hasta llegar al momento presente donde el autor maneja el tiempo como materia maleable. Lo deja fluir o lo detiene; lo condensa o lo alarga; relata hechos que sucedieron hace siglos como si ocurrieran simultáneamente. El tratamiento temporal que presenta el autor en alguna obra es índice de su actitud, pero también determina y revela el mundo interior de los personajes.
En una de sus más populares historias, el argentino Julio Cortázar mezcla dos hilos argumentales ocurridos a enorme distancia temporal, pero él traslapa los hechos a fin de romper la cronología. Hasta el final del cuento el lector capta el virtuoso manejo del tiempo. La historia se llama "Todos los fuegos el fuego":

Tantea bajo la mesa hasta encontrar cigarrillos, pone uno en los labios de Sonia, acerca el suyo, los enciende al mismo tiempo. Se miran apenas, soñolientos, y Roland agita el fósforo y lo posa en la mesa donde en alguna parte hay un cenicero. Sonia es la primera en adormecerse y él le quita muy despacio el cigarrillo de la boca, lo junta con el suyo y los abandona en la mesa, resbalando contra Sonia en un sueño pesado y sin imágenes. El pañuelo de gasa arde sin llamas al borde del cenicero, chamuscándose lentamente, cae sobre la alfombra junto al montón de ropas y una copa de coñac. Parte del público vocifera y se amontona en las gradas interiores; elprocónsul ha saludado una vez más y hace una señal a su guadia para que le abran paso. Licas, el primero en comprender, le muestra el lienzo más distante del viejo velario que empieza a desgarrarse mientras una lluvia de chispas cae sobre el público que busca confusamente la salida. Gritando una orden, el procónsul empuja a Irene siempre de espaldas e inmóvil. "Pronto, antes de que se amontonen en la galería baja", grita Licas precipitándose delante de su mujer. Irene es la primera que huele el aceite hirviendo, el incendio de los depósitos subterráneos; atrás, el velario cabe sobre las espaldas de los que pugnan por abrirse paso en una mesa de cuerpos confundidos que obstruyen las galerías demasiado estrechas. Los hay que saltan a la arena por centenares, buscando otras salidas, pero el humo del aceite borra las imágenes, un jirón de tela flota en el extremo de las llamasy cae sobre el procónsul antes de que pueda guarecerse en el pasaje que lleva a la galería imperial. Irene se vuelve al oír su grito. Le arranca la tela chamuscada tomándola con dos dedos, delicadamente. "No podremos salir", dice, "están amontonados ahí abajo como animales". Entonces Sonia grita, queriendo desatarse del abrazo ardiente que la envuelve desde el sueño, y su primer alarido se confunde con el de Roland que inútilmente quiere enderezarse, ahogado por el humo negro. Todavía gritan, cada vez más débilmente, cuando el carro de bomberos entra a toda máquina por la calle atestada de curiosos. "Es en el décimo piso", dice el teniente. "Va a ser duro, hay viento del norte. Vamos."

Análisis de textos literarios (1)




Como toda ciencia, arte o técnica, la literatura maneja una serie de términos privados a los cuales les da significado especial.
Para leer a cabalidad una obra literaria se requiere analizarla, lo cual significa penetrar en su universo y desmenuzarla cuidadosamente a fin de reconocer los diversos aspectos que la conforman. Este trabajo complejo permite evaluarla demostrando sus calidades.
Cuando examinamos una obra literaria ponemos especial atención en:

El argumento y el tema
La originalidad de presentación
La claridad de exposición
La habilidad del autor para sorprender nuestras expectativas
La importancia que la obra tiene dentro de la historia literaria de la humanidad

Al finalizar el desmembramiento de la obra, conoceremos cuáles fueron los recursos usados, qué intención abrigó el autor al redactarla, cuáles eran sus preferencias y habilidades para la elaboración estructural del universo interno del texto literario. En este momento el lector puede interpretar el anhelo del artista y proceder a juzgar si consiguió plasmar a través del arte verbal su objetivo.

Argumento


Desde la época clásica se considera que una narración literaria debe contar con ciertos componentes indispensables. Estos componentes son personajes, universo interno, estructura, forma, estilo. Para ubicar cada uno de estos componentes, el camino más fácil consiste en redactar de manera sintética el argumento, es decir, el contenido de la obra.
Cuando un lector cuenta lo ocurrido en una obra (es decir, lo que pasó en la obra), ya sea relato, teatro y aun, poesía, inconscientemente incorpora cada uno de los componentes antes mencionados. Por ejemplo, el argumento de Pedro Páramo, la novela del mexicano Juan Rulfo, podría escribirse así:

El joven Juan, hijo de Dolores Preciado y Pedro Páramo, regresó a Comala porque prometió a su madre agonizante que iría a cobrarle a su padre el abandono en que los tuvo por más de veinte años.
Pedro Páramo fue cacique de Comala; cuando Juan llegó, ya había muerto y con él, el pueblo. Sucedió que Pedro, desde niño, amaba a Susana San Juan y sólo pudo desposarla cuando ella había enloquecido por la pérdida de Florencio, su marido. El poderoso cacique se entregó al cuidado de la enferma. Cuando ella murió, los comaleños olvidaron el dolor de su amo y festejaron al santo patrón. Pedro juró vengarse y dejó que el pueblo se hundiera en las epidemias y el hambre. Por eso Juan sólo encontró un lugar en ruinas habitado por fantasmas quienes, desde sus tumbas, reviven sus amores, sus rencores y sus crímenes. Espantado por los murmullos del pueblo, Juan sucumbió al terror y se convirtió en otro fantasma.
De inmediato es posible reconocer algunos de los componentes enunciados:

El ambiente espectral de Comala
Los sentimientos de Pedro, Juan, Dolores, Susana, personajes de
este universo interno irreal


Otros componentes se descubrirán al leer la obra completa; sin embargo, el argumento ha mostrado lo esencial de este relato literario.

Personajes

En el desarrollo de una obra, los personajes se distinguen por la importancia de sus actuaciones. Los que mayor gravitación tengan serán protagonistas y antagonistas. Si su fuerza de acción disminuye pasarán a ser principales, secundarios, de marco, colectivos y de ausencia.
El autor, según sus necesidades, trazará la figura de cada personaje. Habrá ocasiones en las que consiga perfilar un personaje secundario con tanta habilidad que éste se vuelva imprescindible y quede en la memoria del lector con mayor fuerza que elprotagonista. Por ejemplo en la novela El astillero, del uruguayo Juan Carlos Onetti, el protagonista, Larsen, el "juntacadáveres", es un aventurero cínico y fanfarrón, con poses de galán cinematográfico que logra enamorar a Angélica Inés, hija de Jeremías Petrus, dueño del astillero. Cuando el viejo Petrus, personaje secundario, es denunciado por estafa y la fábrica va a la quiebra, Larsen descubre cómo su suegro aceptó la boda para responsabilizarlo del robo; así, queda recordado por su perfidia.
Los escritores otorgan al protagonista y al antagonista toda la fuerza; de ellos dependen tanto la historia como el carácter de los demás personajes. Inclusive, del talento del protagonista arranca el clima emocional de la historia.
En la novela Los memoriales de mamá Blanca, de la venezolana Teresa de la Parra, la autora evoca su infancia transcurrida en la hacienda familiar "El Tazón", lugar donde ella y sus cinco hermanitas disfrutan la libertad de jugar en los campos, bañarse en los ríos y cabalgar al cuidado de sus criadas y de la institutriz. Los peones, limpios de corazón, acompañan el paraíso infantil. La protagonista, espontánea, tierna y humorista determina el ambiente jovial; los demás personajes comparten el ánimo campestre.
En los relatos clásicos el "héroe" --casi siempre protagonista-- y el "antihéroe" --o antagonista-- tienen toda la importancia. El ecuatoriano Juan León Mera publicó Cumandá, un drama entre salvajes. La obra se inspiró en la tradición indigenista iniciada con Atala por el francés Chateaubriand. En Cumandá, esta india hermosa escapa de su tribu cuando sabe que la sacrificarán. El español Carlos Orozco la recoge y el padre Domingo bendice su unión; pero los indios de la tribu persiguen a la pareja para vengarse matando al español. Cumandá se entrega a la furia de su tribu. Cuando agoniza llegan Orozco y el padre Domingo. Una india vieja reconoce a éste último como padre de la bella recién muerta. En esta novela son evidentes los papeles protagónicos contrarios.
En el relato contemporáneo el héroe pierde esta calidad; a veces, ni siquiera existe un protagonista definido; en cambio se le reemplaza con un grupo de personajes igualmente importantes. El mexicano Carlos Fuentes trazó en su novela La región más transparente, un fresco de la sociedad mexicana de la década de los cincuenta, cuando todos, ricos y pobres, han traicionado los ideales de la revolución y se debaten entre la industrialización del neocapitalismo y la nostalgia de lo que fue la antigua civilización. Se aprecia en la obra la ausencia de un protagonista a la manera clásica. Los personajes que se nombran tienen el mismo nivel de importancia. Ninguno destaca sobre los demás.
Hay otros casos en los que el personaje colectivo desaparece y ocupa su sitio un ser impersonal quien absorbe el interés del relato. Este ser, que reacciona como humano, en realidad no lo es. Puede ser una selva, una mina, un jardín, un río o, como en la novela del argentino Manuel Mujica Lainez, Una casa:
La casa de "sesenta años de edad" está siendo demolida. Conforme va muriendo, a cada golpe de martillo, evoca mediante un monólogo, los momentos importantes de su historia. Fincada en la elegante calle Florida, la habitó una familia opulenta y poderosa quien la ordenó con refinamiento europeo. Sobrevivió el hijo enfermo y loco. Dos criadas ambiciosas ejecutan su muerte y se apoderan de la mansión. La desvalijan, chacharean sus joyas y esculturas y, finalmente, rematan el solar. Los fantasmas de los dueños pasean por el sitio despidiéndose de la que fuera su morada brillante y frívola.

Universo interno

El texto literario encierra un circuito de comunicación entre emisor (narrador) y receptor (lector) vinculado mediante el universo interno de la obra.
El universo interno lo crea el autor a su arbitrio, de acuerdo con sus conocimientos y experiencias. El autor es el auténtico soberano, únicamente se somete a las exigencias lógicas de la historia en sí; pero, dentro de dicho universo puede alargar o acortar los acontecimientos, comenzar por el final, introducir otros relatos, modificar el transcurrir del tiempo, brincar épocas, alterar retratos de personajes, apegarse o no a la realidad porque él rige ese universo.
Cuando un lector se interesa por una obra, si el universo interno de ésta se encuentra bien trazado, el lector penetra en ese mundo totalmente ficticio y el circuito de comunicación se cierra. A su vez, el lector debe estudiar lo indispensable para reconocer los distintos momentos históricos, comprender las variantes provocadas por las diversas situaciones geográficas, interpretar las modificaciones de conducta derivadas de los núcleos sociales.
El lector será capaz de acoger el mensaje estético enviado por un autor si en aquel se dan las condiciones culturales, sociales y psíquicas requeridas en cada caso. Este lector ideal --o "lector virtual", según la lingüística-- será capaz de valorar los recursos técnicos empleados, la estructura manejada y el sentido del mensaje contenido en la propia obra.

martes, 20 de mayo de 2008

Redacción de textos


Qué es un libro?

Un libro es el conjunto de hojas escritas (de “textos” o escritos cortos) unidas por uno de sus lados ya sea cocidas o pegadas y cubiertas de pastas.

Los libros están integrados por “textos” o escritos cortos, entonces debe entender que un libro de historia esta integrado por varios textos o escritos cortos que hablan sobre temas específicos de historia.
No se confunda, comúnmente dice que va a leer un libro de historia, pero lo que va a leer es un texto o varios textos de historia contenidos en ese libro. Un libro de historia de la revolución mexicana estaría integrado por varios textos que tratan temas específicos, presentados en capítulos, partes o unidades.

Qué es un texto?

Un texto es el conjunto de palabras que integran un escrito, ocupa no más de tres páginas, no es muy extenso, es el cuerpo de una obra escrita (de un libro) varios textos (varios escritos cortos) integran el contenido de un libro (dan forma a un libro)

El texto esta integrado por letras, que forman palabras, palabras que forman oraciones y oraciones que forman párrafos que contienen información de un tema o asunto específico. Cualquier escrito corto de entre 1 y 3 hojas que contenga información conforma un texto.
Los “textos” en un libro se pueden presentar en partes, capítulos o unidades, etc.

El cuerpo o contenido de las partes, capítulos o unidades, etc. de un libro, son los textos o escritos cortos.
La palabra texto viene el latín textus y significa lo dicho o escrito por algún autor o todo lo que se dice en el cuerpo de la obra manuscrita o impresa.

Un texto es un discurso o decir escrito que gira alrededor de un tema o asunto. El tema tratado puede estructurarse iniciando con una introducción, seguido del desarrollo central y una conclusión.

Clasificación de los textos (tipos de texto)

Existen textos literarios, científicos o informativos.

Textos Literarios
Narrativos
Cuento, novela

Dramáticos
Drama, tragedia, comedia

Líricos
Himno, oda, elegía, canción
Textos Científicos
Científicos
Tecnológicos
Didácticos
De divulgación
De consulta

Textos Informativos
Informativos


Noticia
Reportaje
Reseña descriptiva

De comentario o valorativos:
Crónica
Artículo
Entrevista
Reseña valorativa

1. Los textos literarios


Son los escritos en los que el autor denota emotividad como producto de la realidad en la que vive, de su ideología y de lo que percibe y siente en el momento en el que escribe la obra.

El escritor se expresa por medio de un lenguaje metafórico, rico en expresividad, son escritos subjetivos y cada lector interpreta la obra desde su punto de vista.

Existen 3 tipos de textos literarios

a) Narrativos
b) Dramáticos
c) Líricos

a) Textos narrativos
Composiciones escritas en prosa. Relato sobre algún acontecimiento real o ficticio (novela y cuento)

b) Textos dramáticos
Ofrecen el panorama del conflicto entre dos personajes, en la obra se presenta como se desarrolla dicho conflicto y cual es el desenlace.

Los textos dramáticos están escritos para ser representados por los personajes. (teatro)
Si el personaje es destruido es una tragedia

Si del personaje depende su salvación es un drama

Si la obra es ligera y tiene un final feliz es una comedia

c) Textos líricos
En estos textos se manifiestan sentimientos y emociones (los himnos)

2. Textos científicos
Desarrollan a profundidad temas acerca de la naturaleza, la sociedad y sus fenómenos y procesos, son resultado de las investigaciones de hombres y mujeres especializados en las diversas áreas del conocimiento (los especialistas son los llamados científicos)

Clasificación de los textos científicos:

1. Textos científicos. Son escritos por especialistas, utilizan lenguaje técnico y están dirigidos a los especialistas o científicos.

2. Textos tecnológicos. Se basan en los textos científicos y explican como se aplican en forma práctica los descubrimientos y estudios realizados por la ciencia (por los científicos)

3. Textos didácticos. Estos textos explican en forma gradual los conocimientos científicos, para que puedan asimilarse de acuerdo con el nivel académico de los estudiantes. Este tipo de texto son los llamados “libros de texto” de las escuelas, institutos o universidades.

4. Textos de divulgación. Se tratan los temas científicos de forma accesible ligera y amena, están dirigidos para todo tipo de lectores.

5. Textos de consulta. Presentan de forma ordenada y especializada los conocimientos del ser humano. (enciclopedias, diccionarios)


3. Textos informativos
Se distinguen por dar la información y el enjuiciamiento público, oportuno y periódico de los hechos de interés colectivo (la noticia, la reseña descriptiva y el reportaje)

Comunican acontecimientos o sucesos sin comentarlos.

Los textos de comentario o valorativos son aquellos que además de informar ofrecen la opinión de quien los escribe (crónica, artículo, entrevista y reseña valorativa)


No hay que confundir libro con texto.

Un libro esta compuesto de varios textos (o escritos cortos) son los llamados “libros de texto”

El libro es el compendio de varios textos o escritos cortos.

Los textos integran (dan forma) al libro.

Los libros y los textos pueden ser impresos o digitales (electrónicos)

En muchas ocasiones se comete el error de utilizar indiferentemente (por igual) la palabra texto y libro para referirse a un libro impreso en papel o digital. El texto de español ...... el libro de español ....... lo correcto es ............. el libro de español que contiene varios textos ........... que hablan de temas específicos.

En los libros, periódicos o revistas impresos o digitales (electrónicos) se leen textos o escritos cortos.
…………….
Ejemplos de mala redacción:

1) El próximo jueves, a las cinco de la tarde, se reunirá el grupo de las mamás. Cuantas señoras deseen entrar a formar parte de las mamás, por favor, se dirijan al párroco en su despacho.
2) Estimadas señoras, ¡no se olviden de la venta de beneficencia! Es una buena ocasión para liberarse de aquellas cosas inútiles que estorban en casa. Traigan a sus maridos.
3) El torneo de basquet de las parroquias continúa con el partido del próximo miércoles por la tarde. ¡Acompáñennos a derrotar a Cristo Rey!
4) El párroco encenderá su vela en la del altar. El diácono encenderá la suya en la del párroco, y luego encenderá uno por uno a todos los fieles de la primera fila.
5) Recuerden que el jueves empieza la catequesis para niños y niñas de ambos sexos

Comprensión de lectura




La comprensión de lectura tiene mayor peso dentro del contexto de los ejercicios del razonamiento y tiene como objetivo desarrollar la habilidad para leer en forma analítica, constituye uno de los objetivos básicos de los nuevos enfoques de la enseñanza. Los ejercicios de comprensión de lectura miden: -La capacidad para reconocer el significado de una palabra o frase en el contexto de las demás ideas. -La habilidad para entender e identificar lo fundamental de la lectura. -La habilidad para identificar las relaciones entre las ideas para realizar el análisis y síntesis de la información.


Evaluación de la lectura
Dado que la lectura interviene en la adquisición de múltiples tipos de conocimiento, existen diversos tipos de prueba de lectura, que varían de acuerdo con lo que se pretenda evaluar y si se aplican en niños o en adultos. Las pruebas estándar se deben emplear sobre una muestra grande de lectores, con lo cual quien las interpreta puede determinar lo que es típico para un individuo de determinada edad. La competencia lectora está en función de muchos factores además de la inteligencia.


Los tipos comunes de prueba de lectura son:

Lectura visual de palabras.- Se emplean palabras incrementando la dificultad hasta que el lector no puede leer o entender lo que se le presenta. El nivel de dificultad se manipula con una mayor cantidad de letras o sílabas, usando palabras menos comunes o con relaciones fonético-fonológicas complejas.
Lectura de "no palabras".- Se emplean listas de sílabas pronunciables pero sin sentido que deben ser leídas en voz alta. El incremento de la dificultad se logra mediante secuencias más largas.
Lectura de comprensión.- Se presenta al lector un texto o pasaje del mismo que puede ser leído en silencio o en voz alta. Luego se plantean preguntas relacionadas para evaluar qué se ha comprendido.
Fluidez de lectura.- Se evalúa la velocidad con la que el individuo puede nombrar palabras.
Precisión de lectura.- Se evalúa la habilidad de nombrar correctamente las palabras de una página.
Algunas pruebas incorporan varios de los tipos anteriores, por ejemplo, la prueba de lectura Nelson-Denny mide tanto la velocidad con la que se puede leer un determinado pasaje, como la habilidad para luego responder preguntas sobre él.

Técnicas de lectura


Las técnicas de lectura sirven para adaptar la manera de leer al propósito del lector. Dos objetivos comunes son la maximización de la velocidad de lectura y la maximización de la comprensión del texto. Por regla general estos objetivos son contradictorios por lo que debe establecerse un compromiso entre ambos. Se distinguen varias técnicas convencionales como la lectura secuencial, la lectura intensiva y la lectura puntual que afectan a la elección y la elaboración de textos de técnicas para mejorar la velocidad de la lectura como lectura diagonal, Scanning, SpeedReading y PhotoReading que afectan el proceso percepcional en sí mismo.


Lectura secuencial
La lectura secuencial es la forma común de leer un texto. El lector lee en su tiempo individual desde el principio al fin sin repeticiones u omisiones.

Lectura intensiva
El destino de la lectura intensiva es comprender el texto completo y analizar las intenciones del autor. No es un cambio de técnica solo de la actitud del lector: no se identifica con el texto o sus protagonistas pero analiza el contenido, la lengua y la forma de argumentación del autor neutralmente.


Lectura puntual
Al leer un texto puntual el lector solamente lee los pasajes que le interesan. Esta técnica sirve para absorber mucha información en poco tiempo.

A partir del siglo XVIII, comienza la lectura intensiva, está era reservada solo para unos pocos (monjes y estudiantes de las universidades y academias). Esta modalidad se basaba en leer una obra por completa, hasta que quedaran grabadas. El lector reconstruye el libro y el sentido.

Lectura diagonal
En lectura diagonal el lector solamente lee los pasajes especiales de un texto, como títulos, la primer frase de un párrafo, las palabras acentuadas tipográficamente (negrita, cursiva), los párrafos importantes (resumen, conclusión) y el entorno de los términos importantes como fórmulas («2x+3=5»), listas («primer», «segundo», ...), conclusiones («por eso») y términos técnicos («costos fijos»). Se llama lectura diagonal porque la mirada se mueve rápidamente de la esquina de izquierda y arriba a la esquina de derecha y abajo. De ese modo es posible leer muy rápidamente un texto a expensas de la comprensión del estilo y los detalles. Esta técnica se usa especialmente para leer páginas web (hipertexto).


Scanning
El Scanning es una técnica para buscar términos individuales en un texto. Se fundamenta en la teoría de que se identifican las palabras comparando sus imágenes. El lector se imagina la palabra en el estilo de fuente del texto y después mueve la mirada rápidamente sobre el texto.

SpeedReading
Inventado por Tony Buzan, el SpeedReading (o Lectura Veloz) es una técnica que combina muchos puntos diferentes para leer más rápido. En general es similar a la lectura diagonal pero incluye otros factores como concentración y ejercicios para los ojos.

Algunos críticos dicen que esta técnica solamente es la lectura diagonal con un nombre diferente, combinada con factores conocidos por sentido común. No hay prueba de que los ejercicios para los ojos mejoren la percepción visual. No es necesario pagar seminarios para saber que la concentración y una buena iluminación son imprescindibles para leer rápido.

Algunos consideran que se trata de una técnica para ejercitar la concentración durante la lectura, lo que permite reducir considerablemente el tiempo de absorción de la información. Muchos han desarrollado la capacidad de lectura veloz por sus propios medios, y coinciden en que la única clave es la concentración.


PhotoReading
Al PhotoReading, inventado por Paul R. Scheele, el lector lee una página en total. Al principio gana una idea general del texto usando lectura diagonal para leer índice, títulos y párrafos especiales como el texto en el revés de un libro. Después mira las páginas una por una para unos segundos con mirada no enfocada, en un estado mental muy relajado. Después de leer una página así «activa» el contento del texto cerrando los ojos y dando rienda suelta a los pensamientos. Se compara la técnica con la memoria eidética.

Críticos dicen que esta técnica no funciona porque experimentos demostraron que lectores no extraen información de pasajes no enfocados. Sospechan que la información obtenido por PhotoReading viene de la lectura diagonal y de la imaginación del lector. Pero aunque fuera muy fácil verificar la técnica no existen experimentos haciéndolo.


Otras técnicas de lectura veloz
Hay muchas otras técnicas de lectura veloz y todas están muy controvertidas. Los críticos dicen que no funcionan y solamente sirven para vender libros y seminarios. De punto de vista científico no es evidenciado ni rechazado, pero es importante atender los puntos siguientes:

Se ven cerca de 20 letras con una mirada, así que no es posible leer una línea en total sin mover los ojos.
Regresiones no son errores, pero pueden ser imprescindibles para comprender pasajes ambiguos. Quizás no es importante redirigir la mirada, pero el tiempo que se gana haciéndolo para recapacitar, sí lo es.
Lectores no extraen información de pasajes que no enfocacen.
La supresión de la subvocalización es muy controvertida. Es posible que sin subvocalización no es posible identificar palabras.

Estrategias de lectura



Definición:

Son aquellas actividades que se realizan antes, durante o después de la lectura destinadas a alcanzar un mayor nivel de comprensión del contenido.

1. Objetivos

Es establecer para qué se lee el texto, el propósito de la lectura.

2. Marco contextual:

Buscar información sobre el texto: tipo de texto (biografía, noticia, poesía, teatro, novela…) autor, obras, escuela literaria, colección de la obra…

3. Tipos de lectura:

3.1. De recreación:
Relajada
Al propio ritmo
Por propio interés

3.2. De estudio:

Con tiempo determinado
Retiene conocimientos
Para ser evaluada
Con presión

4. Predicciones

Al iniciar la lectura, se plantean ideas sobre el texto, las que se confirman o modifican conforme avanza la lectura: lector activo.

5. Activar saberes previos:

Relacionar lo que se lee con la información que el lector ya sabe.

6. Relectura

Leer nuevamente una parte del texto que no se comprendió.

7. Autocuestionamiento

Formularse preguntas a uno mismo para comprobar si se está comprendiendo o no.



8. La idea principal

Es la que expresa el contenido fundamental del texto y se formula como una oración con verbo. Las ideas secundarias explican, ejemplifican o amplían la idea principal.

9. El resumen

Consiste en exponer brevemente lo leído.

Exige seleccionar lo importante, omitir lo secundario, integrar y jerarquizar las ideas respetando la estructura del texto.



Características del signo lingüístico


Caracteres del signo lingüístico

La lingüística, dice Saussure, no es en realidad sino un parte de una ciencia general más vasta, a la que se propone llamar semiología y que estudia "la vida de los signos en el seno de la vida social". Su fin es reconocer las reglas que gobiernan su generación, producción, transmisión etc. La lingüística es, pues, solo una parte de semiótica, ya que trata un tipo particular de signos. Dentro de la semiótica se distinguen 3 disciplinas: la sintaxis, la pragmática y la semántica. Estas tres ciencias estudian las relaciones entre los signos desde tres puntos de vista:


- La sintaxis estudia las posibilidades de combinación de los signos, el orden

entre ellos, las interdependencias... etc.

- La pragmática estudia las condiciones en que se usan los signos en un sistema y

las relaciones entre ellos y los interpretes o usuarios.

- La semántica estudia la relación entre los signos y los objetos que representan.

LA ARBITRARIEDAD DEL SIGNO LINGÜÍSTICO

Es importante proceder antes que nada al análisis del signo. Saussure declara que éste es arbitrario. La idea de "boeuf" ("buey") no esta ligada por ningún nexo interior a la sucesión de sonidos b-ö-f que le sirven en francés de significante; igualmente podría ser representada por cualquier otra: Como prueba, las diferencias entre las lenguas y la existencia misma de lenguas diferentes: el significado "bueuf" tiene por significante b-ö-f a un lado de una frontera, y o-k-s (ochs) al otro.

La palabra arbitrario no sugiere la idea de que el significante dependa de la libre elección del sujeto parlante, sino que quiere decir "que es inmotivado, es decir, arbitrario con relación al significado". El lazo que une el significante con el significado es una convención. Y aunque las onomatopeyas parecerían indicar que la elección del signo no siempre es arbitraria, pero las onomatopeyas nunca son elementos orgánicos de un sistema lingüístico; por otra parte son escasas y su elección ( glu-glu, tic-tac…) ya es arbitraria en cierta medida, pues no constituye en realidad más que la "la imitación aproximada y ya medio convencional de ciertos ruidos ( francés ouaoua, alemán wauwau, español guau-guau, inglés woof-woof ). Además una vez introducidas en la lengua, quedan más o menos engranadas en la evolución fonética, morfológica, etcétera, que sufren las otras palabras ( pigeon, del latín vulgar pípió, derivado de una onomatopeya): prueba evidente de que han perdido algo de su carácter primero para adquirir el signo lingüístico en general, que es inmotivado".

No obstante, en el mecanismo de la lengua se dan ciertos casos en que "el signo puede ser relativamente motivado". Así veinte es inmotivado, pero diecinueve no lo es en el mismo grado, porque evoca los términos de que se compone y otros que le están asociados, por ejemplo, diez, nueve, veintinueve, etcétera". Se trata aquí de una motivación morfológica y semántica que aparece en diversos grados según los sistemas lingüísticos.

Carácter lineal del signo lingüístico

El carácter lineal del Signo Lingüístico se debe a la naturaleza fonética del lenguaje humano, que necesita desenvolverse en el tiempo, por lo cual los fonemas no pueden ser simultáneos, si no que deben formar una cadena. Este carácter destaca inmediatamente cuando se representan los signos gráficamente en la escritura donde la sucesión de sonidos parece sustituida por una línea espacial de signos gráficos.Por esta razón, los signos no solo tienen valor en si mismos si no que es fundamental también el contraste con los que le preceden y los que le siguen, siendo estas relaciones las que dan significados mayores a los grupos de signos.

Contenido y expresión

Hjelmeslev, el creador de la teoría global semántica, también distingue en el signo lingüístico dos planos o niveles: Expresión y contenido, que se corresponden con el significante y significado saussurianos. Sin embargo, en cada uno de estos componentes se pueden distinguir a su vez dos aspectos: una forma y una sustancia.

La sustancia de contenido es lo designado, la masa amorfa de contenido, igual en todas las lenguas.

La forma de contenido es la organización particular que cada lengua adopta para dar cuerpo a lo designado, para delimitar la sustancia de contenido común a todas las lenguas.

La sustancia de Expresión es el conjunto de movimientos articulatorios que pueden darse en todas las lenguas.

La forma de expresión es la manera en que cada lengua ordena sus movimientos articulatoriamente.

La lingüística estudia solamente las formas de expresión y de contenido. La sustancia de contenido son los universales, cuyo estudio pertenece a la filosofía, ciencia no lingüística.La sustancia de expresión es la sustancia acústica, los sonidos, estudiados por la física acústica.

El signo lingüístico es para Hjelmeslev, la asociación de una forma de expresión con una forma de contenido, las cuales se presentan simultáneas e interrelacionadas: no hay forma de expresión sin forma de contenido y viceversa; y no hay signo lingüístico si no se dan las dos cosas al mismo tiempo.